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Sesiones individuales en las que exploraremos las emociones presentes, poniendo conciencia en el aquí y ahora, uno de los principios básicos de la terapia Gestalt. Te propongo un espacio de confianza y libre de juicio donde exploraremos con curiosidad todo aquello que necesite ser atendido.
Daremos voz a aquello que sentimos, conectaremos con el presente y aprenderemos a vivir de forma más ligera y auténtica.
Según la psicofisiología, el cuerpo es el primero que reacciona ante una emoción o amenaza. Cuando nos asustamos, por ejemplo, lo primero que se activa es la amígdala, que envía una señal inmediata a las glándulas suprarrenales para que generen adrenalina. Sólo después, el cerebro comienza a interpretar lo que ha pasado.
El cuerpo suele saber muchas cosas antes de que la mente pueda contarlas. Por eso, escucharlo nos ayuda a descubrir qué necesitamos y cómo cuidarnos.
Convivir con el presente, especialmente cuando las emociones son difíciles de sostener, no siempre es fácil. Pero es también una oportunidad para acercarnos a nosotros mismas con mayor curiosidad y más amabilidad.
A veces es tan sencillo –o tan complejo– como poder dar espacio a lo que hay. Sin necesidad de querer cambiarlo antes de tiempo. Sentir que hay sitio para la desesperanza, para la fatiga o para aquél «no puedo con todo», sin necesidad de modificarlo.
Cuando dejamos de luchar para que la situación presente sea diferente, algo dentro de nosotros se afloja. Se libera espacio para el siguiente paso, aún desconocido.
En las sesiones trabajamos desde una perspectiva Gestalt, poniendo conciencia en el aquí y ahora:
A lo largo de la vida incorporamos estrategias y formas de movernos por el mundo que nos han ayudado a sobrevivir y encajar.
Con el tiempo, lo que en un momento nos sirvió para protegernos, a veces, se vuelve rígido y nos resta la espontaneidad que necesitamos
En las sesiones ofrecemos un espacio en el cuerpo, en las emociones y en los pensamientos para que puedan expresarse sin prisa ni exigencias.
Aprendemos a entender cómo funcionamos ya dar respuesta a las necesidades que quedaron pendientes, encontrando nuevas formas de cuidarnos con los recursos que tenemos en el presente.
Daremos voz a aquello que sentimos, conectaremos con el presente y aprenderemos a vivir de forma más ligera y auténtica.
En el acompañamiento te ofrezco un espacio al que puedas llegar tal y como estás. Sin exigencias, sin juicios y sin necesidad de tenerlo todo resuelto.
Para mí será un privilegio acompañarte en este proceso, para que puedas reconectar con tus propios recursos y encontrar una forma más amable de sostener lo que estás viviendo.
En una sociedad que no permite el cansancio y donde la productividad está sobrevalorada, detenerse es un acto revolucionario. Cuando dejamos de luchar para que la situación sea diferente, algo dentro de nosotros afloja. Se libera espacio para el siguiente paso, aún desconocido.
Si sientes que es momento de cuidarte y explorar nuevas formas de vivirte, escríbeme y hablamos. Estoy aquí para andar a tu lado.